martes, 22 de noviembre de 2016

LOS DRAMÁTICOS EN TELEVISIÓN: LAS NOVELAS Y SERIES



Dentro de los dramáticos, aunque con características peculiares, están las telenovelas, que en un principio era un mero traslado a la televisión de los seriales radiofónicos. La primera novela que ofreció TVE fue “Oliver Twist” en 1957; poco después se emitiría “Noches blancas”,  “La paz empieza nunca”, “Los cipreses creen en Dios”  o “Los muertos no se cuentan”. Más éxito tuvo “Mariola Rebull” o “El viudo Rius”.

En la temporada 62/63 nace la “Novela del lunes”, con periodicidad semanal, para pasar a diaria en la temporada siguiente con el título genérico de “Novela”, emitiéndose en la sobremesa; es la época de “Hoy llegó la primavera” o “Fuente enterrada”. Más tarde vendría un  nuevo espacio, “Novela II”, por la que desfilarían títulos como “Niebla”, “Alto Mayor”, “La cerilla sueca” o “Crimen y castigo”, que supone un éxito importante.

Como el público seguidor se hacía muy numeroso, TVE buscó nuevas fórmulas, como la de emitir series diarias que durasen 2 ó 3 semanas. Dentro de esta fórmula tenemos “El conde de Montecristo”, que supo mantener un ritmo y suspense increible, que convirtió a su protagonista, José Martí, en el “conde de Montecristo” de por vida. Obtuvo también  muy buenos resultados “Los tres mosqueteros”.

Dentro de los dramáticos también podemos meter las series. La primera serie, como tal, que emitió TVE fue “Cuentos para mayores”, escrito por Jaime de Armiñán, y cuyos capítulos se emitieron en horario nocturno. En agosto de 1959 aparece “Palma y Don Jaime” de una pícara secretaria y su jefe en una oficina. Ese mismo año aparecen dos series nuevas, “Galería de maridos”, de la mano de Adolfo Marsillach, y “Galería de esposas”.

Las series funcionan bien y son fáciles de realizar, trabajándose en directo. Armiñán repite en 1960 con “Mujeres solas”, encadenando después “Chicas de ciudad” en la que añadió cuatro personajes nuevos a las cuatro que ya había en la primera. Además de Armiñán, Alfonso Paso estrena “Acuda al doctor”, que no obtuvo mucho éxito; a ésta siguió “Así terminó”, en la que se utilizó el prestigio interpretativo de Mary Carrillo.

En 1963 se emiten “Firmado, Pérez” cuyo guión estaba pensado para hacer una especie de burla a los juicios de Perry Mason. Después se emitió “Remite Maribel”, “El último café” y “Fernández, punto y coma”. Las series iban dando una de cal y otra de arena, encontrándose entre las primeras “Historias de mi barrio” y “Confidencias”, mientras que entre las segundas podemos mencionar “Mi hijo y yo” o “Rosi y los demás”.

Por esas fechas aparece por TVE Narciso Ibáñez Serrador, que en 1964 dirige “Mañana puede ser verdad”, una especie de ciencia-ficción mezclada con suspense y dosis de terror.

Se incorporan nuevos guionistas que emite sus obras dentro del programa “La pequeña comedia”, que son una sucesión de historias con el nexo comán de resultar intranscendentes. Vuelve Álvaro de Laiglesia con “El tercer rombo” y llegó la serie de terror por excelencia, “Historias para no dormir” de Chicho Ibáñez Serrador y su padre, Narciso Ibáñez Menta, como su principal protagonista.

Coincidiendo con “Historias para no dormir”, Marsillach presenta su serie “Habitación 508”, y después, Jaime de Armiñán es que presenta “Las doce caras de Juan” en la que Alberto Closas interpreta cada semanal a un signo zodiacal.

En 1967 aparecen las primeras series filmadas, en las que se usan, en buena parte de las mismas, la filmación en exteriores. Las primeras tienen una gran aceptación, como ocurrió con “Diego de Acevedo”, “La familia Colón”, “Doce cuentos y una pesadilla” o “Y al final esperanza”.

En 1968 aparecen varias series que se van a convertir en históricas, como va a pasar con “El Séneca”, escrita y presentada por José Mª Pemán; “La casa de los Martínez” también se prolongará durante varias temporadas. Entre 1970 y 1971 se emiten series tan importantes como “Las doce caras de Eva” y “Tres eran tres”. Hasta el año 1975 también se emiten series de culto como “Suspiros de España”, “Visto para sentencia”, “Tentaciones”, “Si las piedras hablaran”, “Silencio, estrenamos” o “La señora García se confiesa”. El impacto popular viene con “Crónicas de un pueblo”, serie propagandista del Fuero de los Españoles. Continuan series como “Juan Español” o “Juan Soldado”, la primera con la interpretación de Juanjo Menéndez y la segunda con Fernando Fernán Gómez.

Tras la muerte de Franco, algunos nuevos creadores se acercan al medio y en la televisión aparecen series como “La saga de los Rius”, “Ese señor de negro”, “El quinto jinete”, “Cuentos y leyendas” o “El pícaro”.

A pesar de estas series, los años siguientes son de sequía creativa debido al poco dinero que se les dedica. No obstante, como destellos aparecen series como “Las viudas”, que protagoniza Lola Herrera, y una serie que tuvo continuidad, “Curro Jiménez”. Una de las notas del momento es la adaptación de textos literarios transformados en series, como ocurrió con “Cañas y barro”, “La barraca”, “Fortunata y Jacinta” o “El mayorazco de Labraz”. Gran éxito obtienen también “Los gozos y las sombras”, “Los pazos de Ulloa”, “Juanita La Larga” o “La plaza del Diamante”; o biográficas como “Goya”, “Mariana Pineda”, “Ramón y Cajal” o “Teresa de Jesús”.

En los años 80 se acercan a TVE firmas que van a escribir historias de ahora con calidad, gozando muchas de ellas de gran popularidad, tal como ocurriría con “Verano azul” de Antonio Mercero y protagonizada por Antonio Ferrandiz, que para muchos quedó como el célebre “Chanquete”; y Ana Diosdado con “Anillos de oro” y “Segunda enseñanza”.

En los años finales de la década aparecen algunas series de bastante éxito. En 1987 se emite una gran miniserie en 5 capítulos sobre las andanzas de “El Lute”, con Imanol Arias como protagonista; “El olivar de Atocha”, “Turno de oficio” o “Juntas pero no revueltas” que estaba basada en la popular serie estadounidense de “Las chicas de oro”, fue dirigida por Antonio del Real y protagonizada por Mercedes Sampietro, Monica Randall, Kiti Manver y Amparo Baró.

Tanto en esta década como en la siguiente, TVE opta por la opción de las series de dibujos animados, ya que eran buenas y suceptibles de vender fuera. Entre otras, tenemos “Mofli, el último koala”, “Los mini fruits”, “Los trotamúsicos”, “Balín”, “La banda de Mozart”, “La corona mágica” o “Delfy y sus amigos”.

En cuanto a la década de los 90 (última de las que vamos a ver aquí), TVE ya tiene la competencia de las televisiones privadas, que hicieron algunas buenas series en esta década; Antena 3 con “Manos a la obra”, “La casa de los líos”, “Canguros”, “Farmacia de guardia” o “Compañeros”; mientras que Telecinco apostó por algunas series de animación, como “Campeones”, y una de las de mayor éxito, “Médico de familia”, que obtuvo un 45% de cuota de pantallas durante las 9 temporadas de emisión. Al final de la década, Telecinco emite “El super”, “Al salir de clase”, “7 vidas”, “El comisario” y “Hospital Central”. 
Por su parte, TVE también tira la casa por la ventana en algunas series como la popular “Hotel Royal Manzanares”, una comedia ideada para Lina Morgan; “Pepa y Pepe”, “Taller mecánico”, “Villarriba y Villabajo”, “Brigada Central”, una nueva adaptación del Quijote en “Don Quijote de Cervantes”, con Fernando Fernán Gómez y Alfredo Landa en sus principales papeles; y la novedosa “Mar de dudas”, donde los espectadores ponía su propio final a los 13 episodios.


NOVELA – LOS MISERABLES – CAPÍTULO 1/1

NOVELA – LOS MISERABLES – CAPÍTULO 1/2