miércoles, 5 de octubre de 2016

LOS DRAMÁTICOS EN TELEVISIÓN: EL TEATRO



Los dramáticos se inician con el nacimiento de TVE y la llegada al mismo del director teatral Juan Guerrero Zamora. Cinco meses después de la inauguración de las emisiones desde el Paseo de la Habana, Guerrero Zamora asume el montaje y emisión de la obra de Eugene O´Neill, “Antes del desayuno”. A partir de esa fecha, dicho director dirigirá más de 250 obras en dos años.

Los primeros dramáticos se emitían los miércoles bajo el título genérico de “Teatro de TVE”, para enseguida pasar a titularse “Fila 0”.

La etapa de asentamiento de los dramáticos se puede situar con el nacimiento de “Gran Teatro”, programa que se prolonga durante tres temporadas y en él se difundía obras de teatro clásico y en verso.

A partir de 1962 se inicia una etapa de gran explendor debido, posiblemente, a la competencia, ya que a Guerrero Zamora se unen otros directores como Pedro Amalio López, Alberto González Vergel, Cayetano Luca de Tena, Alfredo Castellón y Marcos Reyes.

En 1965 se emite un auténtica bomba dentro de los programas dramáticos, se trata de “Las brujas de Salem”, dirigida por Pedro Amalio López; a ésta siguió “Julio César y “Rinoceronte”. Ya comenzaba a trabajarse mejor puesto que se dispone de platós más amplios.

Aparece Gustavo Pérez Puig, el cuál domina la técnica y es la suya una realización equilibrada. Entre sus múltiples éxtiso ha quedado para siempre la versión de la obra “Doce hombres sin piedad”.

Con el nacimiento de la Segunda cadena, los dramáticos tuvieron una mejor acogida, gracias a que su director, Salvador Pons, se propuso que los mismos ocupasen un lugar importante en la misma, incorporando nuevos valores que llegaban de la Escuela Oficial del Cine y de grupos independientes de teatro. A Prado del del Rey llegan Josefina Molina, Antonio Mercero, Claudio Guerín, Angelino Fons, José Luís Borau, Miguel Navarro o Jaime Azpilicueta. Estos llevaron a la cadena éxitos como “Electra”, “Medea”, “La Celestina”, “Ricardo III” o “Fausto” (en esta obra debutó en TVE Nuria Espert). Un nuevo espacio nace después, “Hora once”, que usa el teatro breve para la formación de nuevos realizadores y guionistas. Dos mujeres, las primeras realizadoras de TVE, triunfan también en la UHF, son Josefina Molina y Pilar Miró, teniendo ésta última uno de los mayores éxitos con “Un cuento californiano”, en el que trató este western como nunca se había tratado al lejano oeste americano, por lo que alguien calificó a Pilar Miró como el “John Ford con faldas”.

En 1971, al ser nombrado Salvador Pons como director de la Primera cadena, aterrizó en ésta con grandes espacios dramáticos, obras como “El motín del Caine”, “Irma la dulce”, “Seis personas en busca de autor” o “El pecado de Mary Duncan” son grandes éxitos entre los seguidores del teatro.

Un espacio de la Segunda cadena, “Ficciones”, realizado en los estudios de Miramar, sirvió como lanzamiento de buenos realizadores catalanes, como Esteban Durán, Antonio Chic o Sergio Schaff.

A partir de 1976, durante la transición, los espacios dramáticos sufren un parón, solo explicable por la eclosión política que el medio sufre. La producción propia de TVE va disminuyendo y la emisión del mítico “Estudio1” va espaciándose. No obstante, en 1979, se llegan a emitir 35 obras en dicho espacio de los miércoles por la noche, con obras de autores como Miguel Mihura, Muñoz Seca, Álvaro de Laiglesia, José Mª Pemán, Jardiel Poncela, Alfonso Paso, Casona, Antonio Millán o Calvo Sotelo

 En 1982, con el Mundial de fútbol y la llegada de Calviño, apenas se presta atención a los dramáticos por el tema de la rentabilidad (se dice que con lo que cuesta producir una obra teatral se pueden adquirir una serie completa de telefilms). El teatro está prácticamente muerto, siendo el último intento la grabación, en locales comerciales, de las obras que en ellos se representan para luego emitirlas los la televisión.


TEATRO: “DOCE HOMBRES SIN PIEDAD”